martes, 4 de agosto de 2009

Amputación.(Inmobiliaria: "El niño perdido"

De vez en cuando salía de los libros, ocupación única durante los largos veranos,que como buen estudiante, me regalaba.Eran mi horizonte y mundo, lo encerraban todo:amores perfectos, sentimientos puros, paisajes bucólicos, realidades insuperables, aventuras con final feliz...
Pero en la página de lo cotidiano apareció ella, entre las sombras de la noche, en medio de una ruidosa verbena.Era una mujer de mirada inquieta, profunda,llena de sensualidad;poderosas caderas y apetitoso pecho...como salida de uno de aquellos gruesos volúmenes que decoraban sus tardes y noches.
Jamás habían hablado..tan solo cruzado miradas.Ella solo tenía ojos para un chico..que no la dejaba apenas respirar,al que amaba..pero sin saber ciertamente el porqué.
Pero aquella noche,en la que la música no dejaba escuchar las palabras que salían de sus labios, furtivamente se alejaron del grupo y sin más se entregaron mutuamente, sus labios se buscaron y con dulzura recorrieron sus cuerpos.Mis manos cálidas no dejaron de buscar aquellos lugares desconocidos reconociendo cada poro, intentando transmitir la pasión que sentía por ella.Acabamos en la playa,rebozados en arena, con las hormigas fustigando nuestros cuerpos lujuriosos,con nuestros sexos empapados en aquel río inexplicable, pero real que nos arrastraba al mayor de los placeres.Súbitamente ella saltó de mis brazos, me besó con pasión y me pidió que no regresase con ella al grupo.Así hicimos.
La escena se repitió muchas más veces, comenzamos a escribirnos, cartas interminables,llenas de poesía, plagadas de deseo,vivía para ella,pues ella habitaba en otra ciudad muy lejana , construyendo entre los dos un mundo casi tan perfecto como el de los libros.

Hasta que una noche después de nuestro encuentro más apasionado, con lágrimas en los ojos nos despedimos,mirando la luna,la luna de Agosto, la mas bella de todo el año.Esa misma noche la vi hacer el amor con su chico, y preso de la desesperación ,corrí a su ventana para saber de ella, jamás la ventana se abrió, jamás volvió a mirarme, convirtiéndose los caminos en solitarias veredas.
Me hice gerente de la inmobiliaria Niño Perdido, intentando colocarme los solares que curasen mi soledad, buscando inquilinos, en la cabeza, para las habitaciones que antes aparecían llenas de vida, viendo como el negocio aumentaba en proporción al amputamiento sentimental que padecía.Ya nada fue igual con nadie.Ni refugiarme en lo más común de las relaciones, ni evadirme por caminos trillados y llanos,nada, nada fue igual, nunca.Por momentos llegué a sentir de nuevo mi corazón funcionando pero no fue más que el espejismo que sufre todo amputado.

Después vino el mar...y en el sigo, recorriendo los caminos que no existen, esperando a un navegante que quizás nunca vendrá.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Inmobiliaria cerrada por cambio de actividad